Un equipo que funciona bien en un parque eólico en tierra no necesariamente sirve para una operación offshore. Las diferencias empiezan en la logística y llegan hasta el entorno en el que el equipo va a trabajar.
Logística y manipulación
En operaciones onshore, el transporte por carretera y la manipulación en campo suelen definir las restricciones del proyecto. En el offshore entran el transporte marítimo, la manipulación en puertos y embarcaciones y el izaje en condiciones de mar, que exigen atención redoblada a la estabilidad y a la fijación.
Entorno y durabilidad
El entorno marino es agresivo para las estructuras metálicas. La protección contra la corrosión, la elección de materiales y las soluciones de fijación deben considerar esta exposición desde el inicio del proyecto.
El mismo principio
A pesar de las diferencias, el principio es el mismo en ambos escenarios: proyectar a partir de la operación real. Eso es lo que garantiza que el equipo entregará desempeño y seguridad donde realmente se usará.







